La primera regla de oro que todo usuario de Internet debe respetar (ya sea habitual o esporádico) es que nunca, nunca y bajo ningún concepto, se debe responder al SPAM ¿El motivo? Porque es muy posible que su cuenta se haya generado aleatoriamente por un ordenador y esté en estado latente hasta que algún despistado contesta y la activa. En definitiva, que la víctima se pone en el disparadero involuntariamente y su cuenta pasa a ser objetivo preferente de estos amantes de la intimidad ajena.
Para corroborar esta máxima, la empresa de seguridad McAfee ha realizado un experimento
ver (en ingles) al que ha bautizado precisamente S.P.A.M. y que certifica nuestras peores sospechas: responder al SPAM es un
cyber suicidio. Para ello la firma norteamericana contrató a 50 voluntarios de diez países a los que se les dio la orden de responder desde sus ordenadores a todos los correos de SPAM que les fueran llegando.